Oficina virtual, trabajar sin fronteras

El mundo está cada vez más digital y las empresas, los gestores, los colaboradores, tendrán que adaptarse a esta nueva realidad. Tal vez no tanto por el temor de perder el empleo a Sophia (robot dotado de Inteligencia Artificial que aseguró, durante la WebSummit, que pronto van a robar “los empleos a muchos de nosotros), sino porque las exigencias de los consumidores lo dictan.

oficina virtual desde casa

Para cualquier gestor, es un dolor de cabeza la constante evolución de las tecnologías. Los costos inherentes a la inversión inicial de una tecnología que puede estar obsoleta en poco tiempo son demasiado altos y quizás uno de los factores que los hacen retroceder en el camino de la digitalización.

El secreto, principalmente para las empresas más pequeñas, SOHO (Small Office Home Office) y PYME (pequeñas y medianas empresas), está en la contratación de una serie de funciones prestadas por operadores de Tecnologías de Información. Normalmente, las soluciones denominadas “As a Service”. Y, por supuesto, cuanto más convergentes sean las ofertas, mayor será el ahorro.

Es necesario asumir que el trabajo es una actividad y no un puesto, que puede ser realizado en cualquier parte gracias al alojamiento en nube.

A la par de la digitalización, viene la movilidad, la capacidad de superar fronteras y hacer llegar el negocio allá de la calle, de la parroquia, del municipio, del municipio, del distrito, del país. Pero, ¿cuál es el costo de montar un puesto de trabajo verdaderamente digital? Varía, y es necesario un gran esfuerzo para encontrar las soluciones más baratas y adecuadas a las necesidades.

La respuesta está en soluciones integradas, basadas en la nube, que permiten transformar el puesto de trabajo con el menor costo posible y sin necesidad de inversiones iniciales elevadas que pueden sacudir la gestión financiera de la empresa.

Al igual que para el mercado residencial (y empresarial), con la convergencia de paquetes de comunicaciones con todo incluido, las empresas deben buscar servicios que aseguren el montaje de puestos de trabajo adecuados a sus necesidades y garanticen seguridad, herramientas de productividad, colaboración, equipos y, no menos importante, soporte técnico en cualquier momento.

Además, y de una vez por todas, hay que asumir que el trabajo es una actividad y no un puesto, que puede realizarse en cualquier parte gracias al alojamiento en nube. Las nuevas formas de trabajo van a seguir sufriendo cambios, la evolución tecnológica así lo dicho, y la movilidad es cada vez más valorada. Tanto por las empresas, como por los trabajadores. Y en esta movilidad, es necesario tener acceso a documentos (herramientas MS Office, por ejemplo), a las herramientas de vídeo conferencia, el correo electrónico empresarial seguro.

Funciones que pueden resultar incompatibles y sin esa presión para las empresas más pequeñas. Si se proporcionan “A a Service”, se abren los puertos a la digitalización. Servicios adaptables a cada momento, ya que se pagan mensualmente, y se pueden reducir o añadir de acuerdo con las necesidades de la empresa en cada momento.

Si hay miedo de una invasión de robots en los puestos de trabajo, será más seguro que este cambio ocurra en primer lugar en las funciones metódicas, como las fábricas, donde la presencia física es obligatoria.

Hace ya algunos años que grandes empresas eliminaron los puestos de trabajo fijos. La digitalización del puesto de trabajo permite mayor movilidad, porque porque muchos trabajan a distancia, a pesar de las reuniones presenciales regulares. Y esto tiene un gran impacto en la reducción de costos de esas empresas. ¿Por qué las empresas más pequeñas insisten en mantener este tipo de costos elevado?

Trabajo sin fronteras

Cuando se habla de trabajo, en los días de hoy, todavía es difícil pensar en la posibilidad de que alguien trabaje a distancia. A pesar de hablar de teletrabajo hace más de una decena de años, hoy, en plena Era tecnológica, donde los robots conversan, obtienen ciudadanía, responden ante los periodistas en conferencias de prensa, y logran mostrar capacidad de aprendizaje, trabajar implica un puesto en la empresa. Y, como es obvio, esto acaba por limitar de alguna manera a las personas a contratar.

Si, por casualidad, una empresa al sur, identifica a un trabajador ideal que vive al norte, lo más probable es optar por otra elección, tal vez una persona menos indicada para la función, ciertamente competente en otras áreas. Esta es una de las ventajas de poder trabajar a distancia. Ganar la empresa, que logra ampliar su horizonte de investigación, y ganan a los trabajadores que no necesitan desplazarse (con todo lo que eso implica hasta en términos personales y familiares) y asumen funciones que se adecuan a lo que saben y desean hacer.

Por otra parte, asumir un trabajador a distancia puede incluso contribuir al combate a la desertificación del interior ya que las personas “huyen” para buscar trabajo en los grandes centros urbanos. Hay regiones que apuestan por cautivar a las empresas hacia el interior, como es el caso de Fundão, para evitar la desertificación del territorio, pero no es obligatorio que las empresas tengan que desplazarse y llevar c

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